y saboreo su silbido a través de los pliegues de tu ropa. Siento mi corazón hecho migajas y la conciencia rota. Tú has bebido en mis labios y yo he bebido en tu boca.
Cierto: He escuchado atentamente a la rosa de los vientos. He sentido el descontrol de varios y el descontrol de tu cuerpo, ahora quiero saber si todo es fantasía, si tú eres el conejo del cuento y si yo seré "Alicia" hasta que esté despierto.
Cierto: He escuchado atentamente a la rosa de los vientos. He usado la táctica de guerrillas: la lucha cuerpo a cuerpo, rompí la máscara y luché por estar dentro, y cuando me creo a salvo comprendo que no sé donde me encuentro. He visto los dientes de león y el negro engendro.
Cierto: He escuchado atentamente a la rosa de los vientos. Y volviendo a lo anterior, volviendo a mi cuerpo, he sentido tus arañazos, no en la piel, sino dentro. He visto la luz y ahora comprendo, he huido de tu amistad al ver lo que esta me estaba haciendo.
Cierto: He escuchado atentamente a la rosa de los vientos. He escuchado atentamente a la rosa de los vientos que me ha dicho como todo está: no hay confianza y sí mucho tiento; y como debía ir siendo: las cosas claras y el chocolate espeso. Y en un susurro la sabiduría me ha ido sirviendo: que si tú quieres, puedes; que si yo quiero, quiero; y que no tengas miedo que la vida es sueño.
He escuchado a la Rosa de los Vientos y ahora sé lo que siento. Sólo he escuchado a la Rosa de los Vientos y si te herido lo siento.
(No os emocionéis. Hace casi veinte años que soñé estas rimas. Hoy tocaba sacarlas a pasear un rato. Un saludo)
Se llama Tara, tiene 13 años y ha puesto su vida en peligro por realizar el gravísimo acto de cantar. En Irán las mujeres tiene prohibido cantar en público desde la “revolución islámica” de 1979. No me gusta Adele ni me impresiona esta canción.
Les juro que es la primera noticia que tengo de que Franco poseyera un castillo en Granada. Si hubieran escrito “Castell de Ferro” todavía, pero así puesto…
He escrito una novela, rodado un corto, publicado diversos artículos y plantado varios árboles. Me quedan por realizar un montón de proyectos con mis amigos. Tengo una larga vida para viajar, fotografiar, realizar vídeos, vivir, charlar, escribir, hacer comic, tal vez pintar, sin duda amar y disfrutar. Creo en el ser humano de uno en uno, nunca en masa. Busco mi felicidad sin oponerme a la tuya. Sólo admito la violencia en el cine.